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Título original: Stalker

Año: 1979

País: Unión soviética

Duración: 161 minutos

Reparto: Aleksandr Kaidanovsky, Anatoly Solonitsyn, Nikolai Grinko

Director: Andrei Tarkovsky

Guión: Arkadiy Strugatskiy, Boris Strugatskiy, Andrei Tarkovsky 

Producción: Mosfilm

Fuente: FIlmaffinity

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En un lugar de Rusia llamado "La Zona", hace algunos años se estrelló un meteorito. A pesar de que el acceso a este lugar está prohibido, los "stalkers" se dedican a guiar a quienes se atreven a aventurarse en este inquietante paraje.

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 Cartel de Stalker Fuente: Filmaffinity

Fuente: Espinoff.

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Tras la agridulce experiencia de ‘Solaris’, que Tarkovski filmó sin demasiado entusiasmo, y que a pesar de saldarse con un gran éxito de público (y aún con un número muy bajo de copias) no le había dejado del todo satisfecho, el cineasta ruso volvió por segunda y última vez a la sci-fi, un género que no le enamoraba (como ningún otro), pero que sí le daba la posibilidad de emplearlo como excusa para desarrollar una serie de temas que le obsesionaban.

Fotograma de Stalker. Fuente: Filmaffinity

Basándose muy libremente en la novela ‘Picnic a la vera del camino’, de los hermanos Strugatski, que también escribirían el guión en colaboración con el propio Andrei, no acreditado, Tarkovski recupera algunos de los territorios anímicos y de los temas filosóficos que ya surcara en ‘Solaris’, y llega mucho más allá, alcanzando una plenitud que ya anunciaba la hipnótica belleza de ‘El espejo’ (‘Zerkalo’, 1975). ‘Stalker’ (id, 1979) significa la entrada de Tarkovski en el dominio absoluto de sus facultades artísticas, además del último filme que rodaría en Rusia.

El visionado de ‘Stalker’ es una de las experiencias más devastadoras que puede conocer cualquier espectador. Para muchos, se trata de la obra más compleja y notable de su director. Para otros, de una propuesta razonablemente interesante, pero lastrada por una densidad exagerada. Finalmente, no hay pocos que encuentran en ella un aburrimiento insufrible. Personalmente, creo que con ‘Stalker’ Tarkovski, muy consciente de sí mismo, de su visión y de su situación en el mundo del arte y en su país, inicia su particular ascenso hacia la muerte, en un itinerario que le llevará a perderlo todo, a exiliarse de su país, alejarse de su familia, conocer la situación deprimente del cine europeo, y volver a exiliarse a una singular Arcadia (Suecia) para cerrar su carrera.

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Fotografía de Tarkovsky filmando Stalker. Fuente: IMDb

De hecho, en el mismo sustrato dramático de ‘Stalker’ está presente el exilio de una realidad opresiva y desmoralizadora, hacia un espacio abierto y lleno de paz, en el que el hombre ha de responder sobre todo, y esa es su tragedia, ante sí mismo. La devastación anímica que propicia ‘Stalker’ en los espectadores más sensibles no entra en conflicto, sin embargo, con un soterrado vitalismo, una semilla de esperanza que puede percibirse casi en cada secuencia.

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El rodaje y la posterior distribución de ‘Stalker’ están llenos de un rosario de desgracias, tanto accidentales como humanas. La película comenzó a filmarse en 1977, con el operador Georgi Rerberg (que ya había filmado ‘El espejo’, y que se llevaría fatal con Andrei durante el rodaje de ésta) y con el diseñador de producción Aleksandr Bojm. Cuando ya estaban filmados todos los exteriores, el material fue enviado a Moscú, pero al tratarse de una película Kodak experimental, no había sido correctamente positivada, y todas las latas eran inservibles.

Fotograma de Stalker. Fuente: Filmaffinity

Ante tal desastre, Tarkovski montó en cólera, pero exigió a las autoridades rusas más dinero y mucho más celuloide para hacer de nuevo la película. Las tensiones duraron meses hasta que por fin Tarkovski, con un nuevo operador (Aleksandr Knyazhinsky, ya fallecido) y ejerciendo él mismo labores de diseño de producción, pudo volver a filmar de cero. Cuentan que la primera versión se parecía muy poco, o nada, a la segunda que finalmente vio la luz. Cuentan también, que tanto Tarkovski, como su actor Solonitsin (el escritor en la historia), como la mujer de Tarkovski, murieron todos de cáncer debido a las aguas residuales del río cerca del que estuvieron rodando, aunque no hay pruebas concluyentes de esto.

Copyright: 25 Fotogramas/ Fernando Casares Gutiérrez, Paula González Ajo

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