

Título original: No man´s land
Año: 2001
País: Bosnia
Duración: 98 minutos
Reparto: Branko Djuric, Rene Bitorajac, Filip Sovagovic
Director: Danis Tanovic
Guión: Danis Tanovic
Producción: Noé Productions, Fabrica Cinema, Man's Films, Counihan, Studio Maj, Eurimages, Slovenian Film Fund
Fuente: FIlmaffinity
Guerra de Bosnia, 1993. Dos soldados de bandos distintos, un bosnio y un serbio, se encuentran atrapados entre las líneas enemigas, en tierra de nadie. Un sargento de los cascos azules de las Naciones Unidas se dispone a ayudarlos, contraviniendo las órdenes de sus superiores. Los medios de comunicación no tardan en convertir el asunto en un show mediático de carácter internacional. Mientras la tensión bélica crece y la prensa espera pacientemente nuevas noticias, los dos soldados intentarán por todos los medios salir con vida de tal situación.


Cartel de No man´s land Fuente: Filmaffinity
Fuente: 39 Escalones
Esta coproducción multinacional (bosnia, eslovena, italiana, francesa, belga y británica) filmada en 2001 toma su nombre de la expresión acuñada durante la Ia Guerra Mundial para referirse a la franja de terreno que se encontraba entre las líneas de trincheras francoalemanas del frente europeo occidental.
Su director, Danis Tanovic, que por cierto también es el guionista y compositor de la música, subraya que la película es su voto ”contra la violencia de cualquier tipo. No estoy tratando de negar ninguna responsabilidad por las atrocidades cometidas durante la guerra de Bosnia.
Fotograma de No man's land. Fuente: Filmaffinity
En 1993, una compañía de reconocimiento de las milicias bosnias se extravía por el bosque cuando camina de noche al frente de batalla. Excepto dos de los miembros de la patrulla, el resto caen abatidos en una emboscada de las fuerzas serbias. Pero pese a salir vivos, uno de ellos, Chiki, resulta herido de bala, y el otro, Cera, queda inconsciente por un golpe. Se refugian en una trinchera excavada y abandonada, pero al poco de esconderse, un par de soldados serbios llega a la zona. Chiki se oculta en el interior de un cubículo de tierra y madera, pero el cuerpo de Cera queda a la vista. Los soldados serbios, un joven y un veterano, preparan una bomba trampa para que estalle cuando los camilleros acudan a retirar el herido. Chiki mata al veterano, pero cuando Cera despierta, los dos bosnios y el joven serbio deben colaborar para sobrevivir porque los tres han quedado abandonados por sus respectivos bandos.
Mientras las bombas y los disparos se suceden entre los enconados enemigos, la única alternativa que tienen los tres combatientes ocultos es ponerse en contacto con las fuerzas de paz de Naciones Unidas, bajo bandera francesa, que a su vez son perseguidos por la prensa sensacionalista ávida de imágenes cruentas que enviar a los noticieros televisivos. La película deriva en una escalada violenta, desesperada e inútil, que muestra todo el odio que contiene la guerra y su incapacidad para resolver los conflictos.

Fotograma de No man's land. Fuente: Filmaffinity

La película, antibélica hasta el extremo, critica abiertamente los vanos propósitos que mueven a los políticos a las guerras, y toma a Chiki, Cera y al joven serbio, Nino, como metáforas de los odios enconados de tinte nacionalista, las motivaciones políticas, las diferencias étnicas y religiosas, que envolvían, y aún condicionan, a los beligerantes de aquella cruel guerra cuyas secuelas todavía están presentes en el corazón de Europa. Los jóvenes, generaciones enteras mueren sacrificadas por objetivos vacuos manejados desde despachos muy lejanos a los frentes de combate.
Fotograma de No man's land. Fuente: Filmaffinity
La película es una experiencia cinematográfica antibelicista con una capa de comedia negra, y por eso su mensaje resulta tan profundo, tan hiriente, tan lleno de profundidad y reflexiones. Pero la película despliega además una doble crítica que se clava como un dardo. En primer lugar, el tratamiento de la guerra en occidente a través de los medios de comunicación, buscando imágenes amarillistas, muertos, heridos, destrucción con que atragantar la comida al espectador de occidente, mientras que informan poco o nada de las motivaciones, de las causas, de las razones por las que un país “moderno” como cualquier otro puede caer en la barbarie.
Por otro lado, la película realiza también una crítica no demasiado complaciente a la ONU, esa organización que sólo puede actuar contra países tercermundistas y que no se tienen en pie, y que cuando hay grandes intereses económico-políticos de las potencias occidentales mira para otro lado, poniendo parches de ayudas humanitarias que no llegan y discursos inútiles que al día siguiente la prensa del poder ni menciona en sus primeras páginas, esa organización cuyo papel en el mundo actual se constituye en ser una hipertrofia de occidente, que vele por sus intereses y su colonialismo económico, mientras en los países en conflicto miles de seres anónimos mueren cada día.
