

España
Franco, muy aficionado al cine, al que consideraba como un valioso instrumento de propaganda, escribió, bajo el seudónimo de Jaime de Andrade, el guión de la película Raza (José Luis Sáenz de Heredia, 1942), en la que mostraba cuáles eran sus ideas sobre las que debían basarse las películas del nuevo régimen: exaltadoras de los valores patrióticos, religiosos y familiares, buscando en el pasado de la historia las raíces que permitieran recrear un futuro según los principios ideológicos del Movimiento.
Impuso un sistema de censura que consistía en el corte directo y explícito que debían superar las producciones españolas en tres etapas: la de guiones, la de la película acabada (que obligaba a cortes y cambios de diálogos, cuando no a la prohibición total del filme) y la de autocensura de escritores y productores, temerosos de caer en desgracia. Se impone la obligatoriedad del doblaje al castellano de todas las películas estrenadas en territorio nacional.


Grecia
Después de la guerra civil griega, el cine heleno experimentó un renacimiento. Inspirado por el neorrealismo italiano, directores como Grigoris Grigoriou y Stelios Tatasopoulos crearon obras durante este período filmadas con actores no profesionales.2 Durante los años 1950 y 1960, el cine griego experimentó una edad de oro, a partir de Stella de Michael Cacoyannis (1955), que se proyectó en Cannes. La película de 1960 Nunca en domingo fue nominada a cinco premios de la Academia y su actriz principal, Melina Mercouri, ganó el premio a la mejor actriz en Cannes. Zorba el griego de Cacoyannis (1964) ganó tres premios de la Academia.
Las políticas de censura de la Junta de 1967 y el aumento de la competencia extranjera condujo a un declive del cine griego. Después de la restauración de la democracia a mediados de la década de 1970, la industria cinematográfica griega floreció de nuevo, dirigido por el director Theo Angelopoulos, cuyas películas acapararon varios premios internacionales.
Italia
En 1913, la productora de Turín Itala Film y el director Gíovanni Pastroné {1883-1959), conocido en la pantalla con el nombre de Pietro Fosco, realizaron una película que todavía hoy se cita con respetuosa estima en todas las historias del cine: Cabina. Los intertítulos de la película estaban firmados por un nombre célebre, como era el de Gabriele d’Annunzio, y la producción llegó a señalar una etapa importante en la industria cinematográfica del momento.
Durante ese período, el cine italiano aprendió a utilizar una constelación excepcional de estrellas del cine mudo, que contaba con Lyda Borelli, Pina Menicelli, Francesca Bertini, Maria Jacobini, Diana Kaenne o Leda Gys; y parejas como las que formaban Soava Gallone y Serventi, o Bertini y Collio, lo mismo que Kally Sambucini y Ghione. El cine italiano fue así uno de los primeros que proporcionó a la historia del cine ejemplos del reino de las estrellas.



LA VIE EST BELLE
Pelicula de 1997 dirigida por Roberto Benigni y nominada a 7 oscars de los cuales obtuvo 3.

Z.
Película de 1969 dirigida por Costa-Gravas. Obtuvo 2 nominaciones a los Óscars y la palma el premio del jurado en el Festival de Cannes.

TODO SBRE MI MADRE
Dirigida por Pedro Almodóvar y realizada en 1999. Película española con gran repercusión en el cine europeo. Llevándose el Óscar a mejor película extranjera.
