

Cine en Polonia
Polonia tal vez sea la cinematografía que mejor ilustra esta transición del ayer al hoy. Los grandes maestros de antaño, combatientes entrados en años, han ido dejando de hacer cine, con excepciones como la del longevo Andrzej Wajda. Su puesto ha sido ocupado por otros cineastas más jóvenes que no han revalidado su altura (Malgoska Szumowska, Juliusz Machulski, Wojciech Smarzowski, Jan Komasa…).

En estos últimos años la producción ha estado dominada por thrillers comerciales y las habituales superproducciones históricas, confiadas a veteranos como Wajda -Pan Tadeusz (1999), Katyn (2007)-, Jerzy Hoffman -Con sangre y fuego (1999)- o Jerzy Kawalerowicz -Quo Vadis (2001)-.
Algunos filmes han abordado temas vedados, como los relativos al sindicato Solidaridad -Popieluszko: la libertad está entre nosotros (2009) de Rafal Wieczynski, Aquello que amamos (2009) de Jacek Borcuch- o el antisemitismo, caso de la magnífica Ida (2013) de Pawel Pawlikowski. Otros han retratado la corrupción económica en la actual Polonia: Polska Love Serenade (2007) de Monika Anna Wojtyllo, Circuito cerrado (2013) de Ryszard Bugajski…
Cine en Bosnia
El cine en Bosnia como parte de Yugoslavia se remonta a la década de 1920 cuando se inició la producción de películas de cine mudo. Bosnia y Herzegovina es ahora hogar de algunos de los festivales de cine más importantes de los Balcanes y uno de los más grandes del sureste de Europa,12 el Festival de Cine de Sarajevo (SFF), establecido en 1995 durante el asedio de Sarajevo por Mirsad Purivatra, que todavía ejerce como presidente del festival.
La disolución de la Unión Soviética trajo aparejado una virtual defunción del cine de calidad en Rusia y las otras ex repúblicas soviéticas. Se hicieron muy pocos filmes durante la década. Una parte considerable del nuevo cine Ruso está orientado a la producción comercial, dejando de lado las aspiraciones artísticas, se ha filmado mucho cine de acción de baja calidad, comedias y pornografía, dejando poco espacio para otra clase de producciones.

Aunque la apertura del mercado ha hecho que producciones menos artísticas sean producidas, aún muchos de los cineastas rusos intentan nuevamente reavivar la calidad del cine en este país. Destaca a mediados de la década de los años 1990 el director Nikita Mijalkov quien obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera por Quemado por el sol.

Podría decirse que los dos directores bosnios más famosos y célebres son Danis Tanović, Jasmila Žbanić y Dino Mustafić, quien dirigió la No Man's Land, Grbavica y Remake, respectivamente. No Man's Land ganó el Óscar a la mejor película de habla no inglesa, entre otros 42 premios, mientras que Grbavica ganó el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín 2006, entre otros premios, y Dino Mustafić y escritor Zlatko Topčić cuya película de 2003 Remake ganó una cantidad considerable de premios europeos e internacionales.
Actualmente Bosnia cuenta con varios profesionales del cine premiados en todo el mundo, guionistas, realizadores y cineastas, entre los cuales se incluyen: Zlatko Topčić, Hajrudin Krvavac-Šiba, Mirza Idrizović, Aleksandar Jevđević, Ivica Matić, Ademir Kenović, Benjamin Filipović y Jasmin Dizdar entre otros.
Fotografía de Nikkita Mijalkov


IDA
Película dirigida por Pawel Pawlikowski de 2013, polaca.
Ganó el Óscar a mejor película extranjera.

EL HIJO DE SAÚL
Película húngara de 2015 que tuvo una gran acogida a nivel internacional. Obtuvo nominaciones en los Óscars, los Globos de Oro, el Festival de Cannes, así entre otros.

